
"No me pongo límites", ha declarado Daniel Luque en la entrevista realizada por el periodista taurino Luis Nieto y que hoy publica Diario de Sevilla. Estas palabras reflejan la ambición de un joven decidido a comerse el mundo. En esta pasada Feria de San Miguel fui testigo en la Maestranza de la determinación con la que salió a triunfar. El público quedó atónito con el arrojo del diestro de Gerena, que cortó dos orejas tras una impecable faena al primero, y que estuvo a punto de abrir la ansiada Puerta del Príncipe. Hacia tiempo que no leía tantos elogios a un matador de toros en la prensa sevillana.
Daniel ha depurado su técnica y ha amplificado el valor que ya demostró en sus inicios. Todos los aficionados hemos notado su progresión artística Pero lo que más impactó a los espectadores del coso del Baratillo el domingo no fueron sus cualidades profesionales; lo que realmente valoraron fue su espíritu de superación. Cuando comprobamos que el segundo de su lote no daba juego ninguno, todos dimos por hecho que nuestro paisano no conseguiría el tercer trofeo que sirve para abrir el portón que da al Paseo de Colón. Todos nos resignamos y aceptamos la derrota. Todos menos Daniel Luque.
De donde no había nada sacó lo imposible. Puso voluntad y echó los restos, sin rendirse, sin renunciar a su hambre de triunfo. En la adversidad se creció y demostró que creía en sí mismo. Con esa fe en su propia capacidad convenció al respetable y se ganó una ovación unánime. Y aunque no abrió el portón, ya tiene la llave para intertarlo de nuevo el año que viene.
ME JUEGO TODO (Amaya Uranga)
Yo no apuesto por algo pequeño
cuando tengo un sueño que me vuelve loca.
No sabe mi boca quedarse en sonrisa,
prefiero la risa que me llena más.
Entre un paso y su huella hay un mundo
y en cada segundo el universo entero,
y sé que yo quiero sentirlo cercano,
guardarlo en mi mano y no soltarlo más.
Me juego todo, en cada momento.
Quiero llegar al final.
Me juego todo, no importa si pierdo.
Siempre vivir es jugar.
Yo no elijo el camino del medio,
yo le pongo asedio a todos los gigantes.
Voy siempre delante contra lo imposible
y no me conformo con menos de más.
Me juego todo, en cada momento.
Quiero llegar al final.
Me juego todo, no importa si pierdo.
Siempre vivir es jugar.